
“Se acabaron los tiempos de la pala y el pico; hoy el campo orizatlense se levanta con fuerza”, sentenció el Dr. Carlos César Pérez Escamilla al supervisar los trabajos de la rehabilitación de más de 6 kilómetros de caminos de saca en la localidad de Huitzitzilingo, una obra que pone fin a más de 10 años de olvido institucional.
Lo que para administraciones pasadas era una zona olvidada, para el actual Gobierno Municipal ha sido una prioridad de justicia social. Durante una década, los ejidatarios de esta zona se vieron obligados a reparar sus propias vías de acceso con herramientas manuales, enfrentando pérdidas en sus cosechas de naranja debido al estado intransitable de los caminos. Hoy, con la entrada de maquinaria pesada, la realidad ha dado un giro de 180 grados.

El impacto de esta administración en el sector agrícola no tiene precedentes. El Dr. Escamilla reveló una cifra que ha generado eco en todo el municipio: más de 166 kilómetros de caminos de saca rehabilitados en lo que va de su gestión.

“Nunca antes se había trabajado tanto con la gente del campo. Recibimos un municipio con arterias rurales destrozadas, y hoy estamos conectando el esfuerzo de nuestros productores con el mercado, garantizando que su trabajo rinda frutos”, afirmó el edil durante su recorrido por las zonas beneficiadas.
La rehabilitación en Huitzitzilingo es clave para la economía local, ya que permite que los productores de cítricos puedan transportar sus cargamentos de manera eficiente, reduciendo costos y tiempos de traslado. Los ejidatarios, quienes por años clamaron por apoyo sin ser escuchados, hoy ven cristalizado un compromiso que parecía imposible.

Esta inversión histórica va de la mano de la mano de autoridades y ejidatarios que también aportan para lograr estos trabajos. La administración del Dr. Carlos César Pérez Escamilla envía un mensaje contundente: el campo es el motor de Orizatlán, y bajo esa premisa, los trabajos no se detendrán hasta que cada localidad cuente con accesos dignos.