El 20 de noviembre de 1945, el gobierno mexicano lo condecoró con la medalla “Servicio en el Lejano Oriente”
03 de mayo de 2025 .- A la edad de 100 años falleció el sargento César Maximiliano Gutiérrez Marín, último sobreviviente del Escuadrón 201, héroe y veterano de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana (FAEM) que participó en la Segunda Guerra Mundial, informó este domingo la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) de México.

Sargento 1/o de Transmisiones, César Maximiliano Gutiérrez Marín, último sobreviviente del Escuadrón 201. Foto: Especial
La Secretaria de la defensa Nacional informó el fallecimiento a los 100 años del Sargento 1/o de Transmisiones Retirado, César Maximiliano Gutiérrez Marín, último sobreviviente del Escuadrón 201, considerado héroe y veterano de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana que participó en la Segunda Guerra Mundial.
El Sargento Gutiérrez Marín nació el 12 de octubre de 1924 en Hermosillo Sonora, nombrado Soldado de Transmisiones en la Escuela Militar de Transmisiones del Ejército Nacional, hoy Ejército mexicano, en julio de 1942, según un comunicado emitido por la Defensa.
Años más tarde, según el mismo texto, fue asignado al “Escuadrón Aéreo 201“, unidad de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana, contingente armado nacional que combatió a las potencias del Eje: Alemania, Italia y Japón, en el Teatro de Operaciones del Pacífico.
El 20 de noviembre de 1945, recuerda Defensa, el gobierno Mexicano lo condecoró con la medalla “Servicio en el Lejano Oriente“, por haber cumplido “con abnegación, valor y honor” la misión que se le encomendó en los frentes de batalla del Pacífico.
Generales, Comisarios, Jefes, Inspectores, Oficiales, Cadetes, Tropa y Agentes del Ejército, Fuerza Aérea y Guardia Nacional expresaron sus condolencias por el fallecimiento del Sargento Gutiérrez Marín a través de un comunicado de prensa de la dependencia gubernamental.
“Deseando un eterno descanso a este héroe militar, que sirvió a la Patria con honor y lealtad”, externaron los elementos de las Fuerzas Armadas en la misiva.
Aseguraron que su legado perdurará por ser ejemplo de servicio de espíritu, de cuerpo y patriotismo para las “generaciones de hoy y futuras” que portan “el uniforme de la patria”.
La Secretaría de Defensa Nacional, asimismo, adelantó que se encuentra brindando el acompañamiento necesario a los familiares para otorgarles “los beneficios que por ley les corresponde”.

Fallece Sargento César Maximiliano Gutiérrez, último sobreviviente del Escuadrón 201. Foto: Especial
El Escuadrón 201, la participación de México en la Segunda Guerra Mundial
El Escuadrón 201 fue una agrupación de la Fuerza Aérea Mexicana enviada por el país para combatir como parte de los aliados durante la Segunda Guerra Mundial.
En este conflicto bélico internacional, las relaciones entre México y el resto del mundo cambiaron de manera radical. Naciones aliadas, como Estados Unidos, aumentaron sus esfuerzos para retener a los países latinoamericanos de su lado.
En 1942, los submarinos de Alemania extendieron su área de operaciones, que incluían la costa Atlántica de Estados Unidos y el Golfo de México. Durante esas acciones militares, dos buques petroleros nacionales fueron atacados y hundidos por equipo alemán, en mayo de ese año: los barcos petroleros Faja de oro y Potrero del Llano.
En respuesta, el entonces presidente Manuel Ávila Camacho decretó estado de guerra, y México se aunó al bando aliado conformado por Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos.
El Senado de la República autorizó, por tanto, en diciembre del 44, mandar tropas a combate. El Grupo de Perfeccionamiento Aéreo, de acuerdo con el orden y clasificación de la Fuerza Aérea Mexicana, pasó a convertirse en el Escuadrón de Pelea 201 de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana. El equipo estaba conformado por 16 pilotos, 284 armeros, mecánicos y elementos útiles para el conflicto bélico.
Libros recomendados
“Los últimos héroes, La historia no contada del Escuadrón 201”
de Gustavo Vásquez, escritor Mexicano
Los héroes eliminados de la historia de México
Ellos protagonizaron la última gran gesta militar de México. Los 300 integrantes del legendario Escuadrón 201 —treinta de los cuales eran pilotos— vivieron una historia digna de Hollywood durante las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial…
Sin embargo, tras ser recibidos triunfalmente en la Ciudad de México, fueron olvidados y sus nombres eliminados por la clase oficial: la era de los militares había pasado y no convenía recordar a estos héroes tan recientes.
Las nuevas generaciones apenas han oído hablar de su hazaña. Su triunfo fue enorme: no radicó en las tropas enemigas que pusieron fuera de combate, sino en permitir que México quedara dentro del grupo de los ganadores, con el respeto de las potencias venced…
“El Escuadrón 201: la historia de los pilotos mexicanos de la Segunda Guerra Mundial” de Gustavo Vásquez, escritor Mexicano
Lugar de edición: Ciudad de México
Editorial: Libros de México
Año de edición: 2017
ISBN: 9780997085891
Género:
Narrativa – Crónica – Libros individuales
Tipo de literatura: Literatura escrita
Lengua: Obra originalmente escrita en español
En abril de 1945, a punto de terminar la Segunda Guerra Mundial, México envió un contingente aéreo a pelear hombro a hombro con las fuerzas Aliadas: el Escuadrón 201. A la desgastante guerra de seis años le quedaban solamente tres meses: el grupo de pilotos mexicanos voló a través de la última rendija que se cerraba rápidamente para poder quedar del lado de los ganadores. Los pilotos no combatieron a la Alemania nazi ni al fascismo italiano, sino en la batalla por la liberación de las Filipinas. Su llegada al lejano Oriente fue como una dosis de vitaminas para los Aliados en el brutal frente del Pacífico, al mando del legendario General MacArthur.
No faltaba el simbolismo a la misión: durante la época colonial, las Filipinas habían sido administradas desde la Nueva España (hoy México), y existían y siguen existiendo múltiples lazos culturales y humanos entre ambos pueblos. Lo mejor de la Fuerza Aérea Mexicana llegó al lejano Oriente para ser parte del final de la batalla naval más grande de la historia. En buena medida, fue la visión del embajador de Estados Unidos en México, George Messersmith, quien supo identificar la oportunidad histórica, lo que hizo posible la incorporación del contingente mexicano.